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viernes, 17 de febrero de 2012

La propaganda religiosa de Fidel Castro en 1959



Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana.- Cuando el 8 de enero de 1959 Fidel Castro en recorrido triunfal por la Carretera Central de la Isla llegó a La Habana sobre un tanque de guerra -equivalente del elefante blanco- personas con bolsas llenas de insignias religiosas abastecieron a sus guerrilleros, que así desfilaron con rosarios al cuello.
El talentoso montador de golpes de efecto que fue Castro agregaba así la manipulación de los sentimientos religiosos como cereza del personaje que creó -igual que Chaplin creó el suyo.
Creación que elaboró tras tanteos: Primero imitación juvenil de los gánsteres de las películas -cuando perteneció al llamado "bonche universitario"- para imitar luego a Eduardo Chibás (1907 -1951)- populista muy querido a cuyo partido perteneció -y al mítico José Martí (1853-1895)- el apóstol de la Independencia de Cuba.
Abel Santamaría, torturado y asesinado por el ataque al Cuartel Moncada, al relatar entusiásticamente como conoció a Castro dijo: "He conocido a un hombre que es José Martí redivivo" -Murió antes de desencantarse de aquella seducción.
En sus "Cartas desde presidio", publicadas por Pardollada, el estilo no era el del posterior Fidel Castro, sino la influencia de Víctor Hugo -en presidio leyó "El Conde de Monte Cristo" y "Los Miserables"- un romanticismo ampuloso en collage con el José Martí adolescente de "El presidio político en Cuba".
Castro, finalmente, con el pegamento de la emotividad que enardece sin dejar razonar, amalgamó sus imitaciones en el personaje definitivo con que encantó a Cuba y al mundo y al que sumó temporalmente nada menos que a Jesucristo.
Con quien la propaganda lo comparó hasta que la Iglesia Católica denunció la tendencia comunista de su Gobierno. Entonces la persiguió a la Iglesia, a Cristo, a todo creyente y se hizo dios omnisapiente por sí mismo.
Esta etapa de la propaganda que parangonaba a Castro con Cristo es poco estudiada y cae en olvido. Impera en la prensa cubana de 1959, que desde los años 90 cayó en la censura porque el lector encontraba en esa prensa las falsas promesas de los primeros años de su poder, enormes contradicciones morales con sus declaraciones posteriores.
En la hemeroteca de la Biblioteca Nacional eran las publicaciones más solicitadas y desde los 90 las retiraron del acceso al público alegando su desgaste. -Hasta el 2012 no han sido sustituidas por reproducciones y la Biblioteca desechó su carácter de biblioteca pública y presta servicios restringidos a miembros.
Los argumentos emotivo-irracionales con que se homologaba a Castro con Cristo eran:
La edad de 33 años de Castro. Castro bajó de la Sierra Maestra con 12 comandantes (falso, eran más) al igual que Cristo bajó de los montes de Galilea con 12 apóstoles. Comparaban su aspecto físico con imágenes, en particular la barba y la apariencia triste de los ojos. Cristo predicó la justicia para los pobres y Castro venia a cumplirla. -Último argumento que perdura en boca de los pastores agentes de la policía política y de ese "nerd" número uno de Castro, anclado en el discurso de izquierda de los 60: Frei Betto.
Propaganda que además de atraer pueblo al culto a la personalidad de Castro protegía al Gran Hermano de la acusación de comunista. Luego, aún cuando dejó de propagandizarse como Cristo, declaró de vez en cuando: "Cristo fue el primer comunista de la Historia".
Y comparó la agonía de Cristo con la de personas como el custodio Pérez Quintosa y los miembros del IRA que murieron en huelga de hambre, para argumentar que, en comparación, el sufrimiento de Cristo fue poca cosa.
Otra persistencia de la propaganda castrista es que Castro vive rodeado de planes e intentos de asesinato (y que quien se le oponga es "un Judas traidor"). Afirman que para protegerse ya reportaba falsos intentos de asesinarlo desde que se puso en peligro al renunciar al gansterismo universitario con denuncia pública de nombres de gánsteres.
Reliquia de ese castrismo temprano, conservo una estampa de Cristo crucificado, impresa en Italia, y que al dorso tiene la siguiente "Oración por Fidel":
"Tú que todo lo puedes, Padre Santo / Te ruego en mi oración todas las noches/ que ampares a Fidel con tu sagrado manto / y aunque soy pecador no me reproches. / Gracias te doy porque a mi amado suelo / le diste a Martí para guiarnos / y al vernos naufragando desde el cielo / mandaste a Fidel a rescatarnos. / Pero tengo miedo de que un Judas traicionero /pueda tronchar su vida generosa, / como confío en ti, que perdones quiero / sin flaqueza de Fe pensar tal cosa. / Ampáralo, Señor, no lo abandones en el momento crucial de su existencia. / Cuba es feliz tan llena de ilusiones / porque refleja en Fidel vuestra presencia."
Esta oración bien pudo hacerla alguien cercano a Castro !o el propio Castro! ( como mismo en 1970, obsesionado por cosechar 10 millones de toneladas de azúcar, se encerró un día con el percusionista creador del ritmo Mozambique, Peyo el Afrocán, para cambiarle la letra a uno de los éxitos de éste y lanzar "El Mozambique de la caña" ).
La oración no tiene imprimátur (autorización de la autoridad religiosa). Entonces aún era un muchacho el hoy arzobispo cardenal Jaime Ortega, por quien hubo que esperar hasta el 2006 para que compusiera otra "oración por Fidel", esta vez autorizada por todos los obispos de Cuba.
Y Frei Betto era "menino"; de grandecito fue que hizo oficio de su glorificar a Castro -como esos peces que se pegan al tiburón para alimentarse de sus desechos digestivos.
Castro -o su obra- como "don de Dios", o como dios él mismo, pervive, porque los anticristos no son físicamente monstruosos, reciben poder para hablar a las multitudes y encuentran siempre a muchos, que se dicen cristianos y sacerdotes, dispuestos a grabarse en la frente el numero de la Bestia y a adorarla.

jueves, 16 de febrero de 2012

"UNETE": "Relevantes figuras de la cultura" contra la violencia a la mujer, excepto que la haga el Gobierno


Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.

La Habana.- Castrolandia es el país de los congresos. Alquila más barato las salas, importa a intelectuales extranjeros con todos los gastos pagos y los mezcla con intelectuales locales -todavía más baratos- para que verbalicen no importa sobre qué tema, siempre que su leiv motif sea que el mundo va mal pero en Cuba no pasan esas cosas gracias al Estado.

Ahora, según nota del Órgano oficial del Partido Comunista, Granma del 25 de enero, tuvimos un "VI Congreso de Educación, orientación y terapia sexual". "Debaten sobre la violencia contra la mujer en Latinoamérica".

"Al respecto Nadine Gasman, directora del proyecto para América Latina y el Caribe" del proyecto UNETE de la ONU dio a conocer sobre esta campaña "para poner fin a la violencia contra las mujeres".

Granma ni se molesta en mencionar los nombres de las "relevantes figuras de la cultura" cubana participantes (y que incurrieron en el inculto término "violencia de género", cuando en el idioma español no existen "géneros" como en el Inglés sino "sexos" y el término "violencia de género" debe su moda a mala traducción en un documento de la ONU).

Es propio de esa crema intelectual el ser desconocida por el pueblo al que ignoran y servir de parlante decorado de eventos culturales en que "demuestran al mundo" las bondades del Régimen.

Recuerda un chiste de los años 70, según el cual se reúnen delegados de todos los países en la ONU para analizar el peligro de extinción de los elefantes; cada país propone distintos planes, y el delegado cubano declara: "No se ocupen de nada que Cuba lo tiene resuelto; este año inauguraremos el mayor plan del mundo para la recría de elefantes y dentro de un quinquenio, gracias a la Revolución, seremos los mayores productores y exportadores de elefantes".

La violencia doméstica en Cuba y la violencia en general crecen alarmantemente no por, "esquemas patriarcales" que hay que "revertir" sino por el pauperismo, el hacinamiento de varias generaciones en viviendas sin condiciones y la desprotección legal: Problemas creados por el comunismo. Los extremos se tocan: Máxima concentración del poder y tendencia a la anarquía.

Las leyes no existen o son deficientes -ejemplo: no existe en Cuba el delito de acoso- los pleitos civiles se acumulan y eternizan, los tribunales, sin independencia, son puro simulacro, y, lo peor es que si el General promulgara leyes perfectas éstas no serían aplicadas porque el Derecho no existe. Y, si milagrosamente resucitara, no alcanzarían los pocos abogados sobrevivientes.

Sin derechos para todos, fundados en leyes y responsabilidad legal personal e institucional de los funcionarios en deber de aplicarlas, vano es legislar para las mujeres -se hizo en los 80- o los cristianos -como quieren los pastores instrumentos del Gobierno y otros bien intencionados, o los homosexuales- como hace el clan Castro para sus fines o para la "reforma económica".

Aunque en el Código penal existe el "delito de prevaricación" aplicable a los funcionarios que no cumplan su deber, jamás se aplica y es imposible demandar a ningún jefe, juez o tribunal que dilate un asunto o no haga cumplir sus propias sentencias como es su deber

De nada sirve legislar y emitir bellos slogans sobre cualquier asunto que ataña a un sector de la vida social cuando el Estado no genera orden para la sociedad entera sino que irrespeta las leyes que él emite, abandona a los ciudadanos bajo violaciones de derecho y él es el primer violador.

Hay mucha violencia entre vecinos. Sencillamente porque ninguna autoridad policial o judicial interviene según lo legislado para impedir que la música alta, los ladridos o las defecaciones del perro o el salidero de plomería perjudiquen al prójimo.

Entonces problemas mínimos de convivencia que se resolverían en cualquier país civilizado con requerimiento de la autoridad o multas -como ocurría en Cuba antes de Castro- se agravan hasta la desesperación y el ciudadano sufre callado la violencia… o la emplea.

Ana es una fiscal retirada cuyos vecinos de los altos se fabricaron nuevos cuartos sobre el techo de la casa de ella, techo de vigas de madera del siglo XIX incapaces de soportar el nuevo peso.

Todos los tribunales fallaron a su favor, pero como durante años los vecinos no fueron compelidos a demoler los muros en cumplimiento de la sentencia, la casa se desplomó. Es "la casa del condesito", en Serrano casi esquina a Durege, Santos Suárez, entre cuyos muros, sin más techo que el de dos pequeñas habitaciones, aún viven nietos de la fiscal retirada.

Este febrero en el pueblo de Agüica un hombre macheteó a Sara, su vecina de años, porque ésta se negaba a dejar de criar un cerdo en el patio colindante; olor insoportable y ausencia de una autoridad que hiciera cumplir las leyes sanitarias culminaron en crimen.

Sara, vive aún de milagro en el Hospital Camilo Cienfuegos de Sancti Spiritus, perdida la mente por heridas en el cerebro.

La violencia doméstica, que es difícil de prevenir en países con orden legal, en Cuba aumenta terriblemente por factores sociales que antes de este Gobierno no existían o eran menores; y es un asunto del que el policía procura desentenderse y del que el Gobierno se desentendió siempre porque "es un mal del capitalismo", no existe en la sociedad cubana.

Sin necesidad de que me invitaran a ese "VI Congreso", junto a mi puerta, antes de concluir este escrito, el padre de una vecina del apartamento 6 la "orientó sexualmente" recriminándola por vivir con su bebé con el hombre que la golpea. Y eso en un apartamento que frecuenta la policía.

Casi cada noche, en el parque de Santos Suárez, frontero a mi casa, se insultan parejas, se amenazan -amenaza algún hombre, y alguna vez la mujer- y a veces protesta la voz de una: "¿Por qué me pegaste? No tenías que pegarme por eso".

Mis vecinos chivatos que me vigilan ni se molestan en telefonear a la policía que sabemos no va a venir. Y el parque está totalmente a oscuras porque el Estado se desentendió hace 30 años de mantener su alumbrado.

Son los más pobres los que vienen a esas tinieblas a conversar hasta la madrugada porque el calor los saca de sus cuartuchos sin ventilación. A veces beben aguardiente mientras un bebé llora, gritan, rompen una botella por chiste. Unos son jóvenes que cantan, otros, parejas que buscan intimidad para fornicar o discutir.

Discursear ante extranjeros sobre "la concientización" contra la violencia es más fácil que poner bombillos a un parque e impedir los roben o rompan.

Y más fácil que "concientizar" sobre la generalización de conductas marginales causada porque este estado genera marginalidad al imposibilitar al pueblo vivir del trabajo y tener dignidad humana.

Según Granma, "Cuba /…/ lleva a cabo acciones de concientización del fenómeno mediante una campaña denominada Yo digo no a la violencia contra la mujer, que involucra a relevantes figuras de la cultura".

De estos "relevantes" anónimos sin influencia en el poder ni en la opinión pública y de esta "campaña cubana" nadie sabe nada, únicamente un puñado de extranjeros que de Cuba sólo conocieron la burbuja climatizada del hotel, de los paseos y de la sala de conferencias.

Pero seamos positivos, por lo menos están "involucrados" "los culturales" de la nómina -en la tercera edad casi todos- dicen "no a la violencia contra las mujeres" -mientras que no provenga del violento Estado.

Pues ninguno dice palabra del acoso con violencia física y psicológica que ese Estado emplea contra las Damas de Blanco, la oposición -violencia incluso institucionalizada en la organización paramilitar Brigadas de Respuesta Rápida- contra el pueblo en general cuyos derechos, plan personal de vida y futuro confiscó la camarilla de poder.

Ni contra la violencia ilegal de los policías que velan por esa confiscación. Y de los discursos con profecías de inmediato fin del mundo por guerra nuclear. Ni contra los niños de primaria al entrenarlos en marcha militar y corear consignas políticas, y decirles que nos bombardearán los yanquis.

Ni palabra sobre el acoso sexual de los jefes a las empleadas; normal en general e imperante en las tiendas dolarizadas y hoteles, institucionalizado en uniformes de falda bien corta y la selección de las empleadas "por su presencia física" -entendiendo por tal bellas piernas y curvas.

Fuera de su retórica por encargo, les es imposible decir "no a la violencia contra la mujer" a quienes figuran como "personalidades culturales" en la nómina del estado sado-masoquista cimentado en la violencia: Significaría ser acusados de "contrarrevolucionarios", desafiar la violencia del macho totalitario, !respetarse y tener vergüenza!

Y violentados ellos mismos dicen: "No, gracias, Yo prefiero recitar el libreto del parlatorio de turno. ¿Pa donde nos llevan ahora? ¿Pa la Feria del Libro a decir con Frei Betto que el Gobierno es "evangélico"?"