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jueves, 19 de enero de 2012

Mueren varias personas entre ellos niños en un derrumbe en La Habana. Video


Por Roberto de Jesús Guerra Pérez/ Hablemos Press.

La Habana.- Alrededor de las 9:00 de la noche del 17 de enero se desplomó la parte superior de un edificio situado en las calles Infanta y Salud en el municipio Centro Habana en La Habana dejando varios muertos, entre ellos jovenes.
Las brigadas de rescate y salvamento intentaban el miércoles sacar a las víctimas sepultadas por los escombros.
La policía política mantenía cercos en la zona e impedía que se tomaran fotografías.
La cifra exacta de los fallecidos no se conocen pues las autoridades ocultan. Se pudo confirmar que son cuatro los muertos y jovenes aunque se habla de 6.
Las imágenes tomadas por colaboradores y corresponsales de Hablemos Press en el lugar de los hechos son las siguientes. Videos http://youtu.be/zCJIglSLChg

Muertes por derrumbes no son accidentales sino homicidios


Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana.- El 18 de enero el noticiero televisivo cubano informó del derrumbe ocurrido en la noche del 17 en las calles Infanta y Salud, "lamentable accidente" que costó tres vidas, dijo el locutor. Pero abandonar a su suerte a edificios y familias no es accidente sino decisión gubernamental.
Según investigó el director de C.I. Hablemos Press, Roberto de J. Guerra, fueron cuatro y no tres las víctimas.
El hecho es que el abandono estatal del edificio es la causa de estas muertes.
En la manzana vecina aguarda su turno para caer matando un gran edificio semi-derrumbado, en cuyo techo crece hasta un frondoso árbol.
Construcción de principios del siglo XX que abarca casi toda la manzana de Infanta entre Zapata y Salud, desde hace años es sólo fachada, que muestra ruinosa a Infanta, y una o dos habitaciones que cuelgan milagrosamente atrás.
Semeja los decorados de pueblos de las películas del Oeste, fachada, mientras por detrás parece un panal de abejas destruido por derrumbes de hace años.
En el 2010 tomé testimonio fotográfico de aquel gran peligro.
En esas ruinas de anterior civilización superior habitan seres humanos que como miles de cubanos prefieren arriesgarse a morir antes de vivir en los refugios insalubres que el Estado fabrica en rincones de su capital para ocultar al número en aumento de quienes pierden su techo.
No ya los huracanes, cada aguacero que infiltra las grietas de los edificios, cada viento fuerte, ocasiona peligro de derrumbe en un porciento creciente de los edificios de La Habana, ciudad que aun desplomándose muestra ser un joyero de arquitectura.
El Gobierno -que incumplió por 50 años sus deberes como casero- desde los años 70 anuncia esporádicamente que dará facilidades de reparación, recién anunció créditos para que le compren materiales; pero carece de economía para solucionar el problema que creó.
Ni casualidad, ni accidente, que La Habana parezca Londres bombardeado y de cuando en vez perezcan aplastadas sus familias -sin más guerra ni bombas contra el pueblo que la voluntad de una camarilla que abolió las leyes económicas- es homicidio.